«Muerte fuera de horario» es un caso de Murdoku de la categoría Comisaría y oficina: un tablero de 6×6, 5 sospechosos y una víctima. Lee las pistas, averigua dónde estaba cada uno y nombra al sospechoso que se quedó a solas con el cuerpo.
El tablero
El plano tal como te lo entrega el caso: 6×6, de nivel Fácil, con 4 habitaciones. Cada una de las 6 personas ocupa su propia fila y su propia columna.
C1
C2
C3
C4
C5
C6
F1
F2
A
C
F3
C
F4
M
M
F5
P
P
F6
M
Plano de «Muerte fuera de horario». Las letras marcan los objetos; la leyenda está debajo. Un borde azul grueso indica una ventana.
Habitaciones
Oficina abierta — 9 casillas: Alfombra
Sala de reuniones — 9 casillas: Cama
Recepción — 9 casillas: Mesa, Planta
Sala de copias — 9 casillas: Mesa, Planta
Objetos del tablero
M Mesa (bloquea la casilla)
C Cama (se puede estar encima)
P Planta (bloquea la casilla)
A Alfombra (se puede estar encima)
Los sospechosos y sus pistas
De cada sospechoso tienes lo que recuerdan los testigos. Léelo todo antes de colocar a nadie: una pista sobre una persona es muy a menudo la que sitúa a otra.
Anna — una mujer con el pelo negro
Ella estaba junto a una mesa
Bella — una mujer con el pelo castaño
Ella no estaba junto a una pared
Carol — una mujer con el pelo rubio y gafas
Ella estaba sobre una cama
Dalia — una mujer con el pelo blanco y gafas
Ella estaba junto a una alfombra
Elsa — una mujer con el pelo negro
Ella estaba en la columna 6
La víctima, Vanessa, es una mujer. No se sabe nada más, y ninguna pista depende de ello.
Lo difícil que es de verdad
Pasos de deducción desde la primera pista hasta el veredicto
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Pasos antes de poder colocar a alguien con certeza
Antes que nada, cuenta dónde podría estar cada sospechoso si solo lees sus propias pistas:
Anna: 4 casillas posibles
Bella: 4 casillas posibles
Carol: 2 casillas posibles
Dalia: 3 casillas posibles
Elsa: 4 casillas posibles
Hasta aquí llega esta página. A partir de ahora el caso es tuyo: el ayudante de pistas del juego explica cada paso siguiente si te atascas, sin revelar la solución.
Este caso tiene exactamente una solución, y se llega a ella solo razonando hacia adelante: nunca hay que adivinar.