«Asesinato en el desayuno» es un caso de Murdoku de la categoría Casa y hogar: un tablero de 6×6, 5 sospechosos y una víctima. Lee las pistas, averigua dónde estaba cada uno y nombra al sospechoso que se quedó a solas con el cuerpo.
El tablero
El plano tal como te lo entrega el caso: 6×6, de nivel Fácil, con 5 habitaciones. Cada una de las 6 personas ocupa su propia fila y su propia columna.
C1
C2
C3
C4
C5
C6
F1
C
M
M
F2
C
S
F3
A
M
P
F4
A
C
C
A
P
F5
S
F6
T
Plano de «Asesinato en el desayuno». Las letras marcan los objetos; la leyenda está debajo. Un borde azul grueso indica una ventana.
Habitaciones
Baño — 6 casillas: Silla
Cocina — 6 casillas: Mesa, Planta
Salón — 10 casillas: Planta, Silla, Televisor
Habitación de invitados — 8 casillas: Cama, Alfombra
De cada sospechoso tienes lo que recuerdan los testigos. Léelo todo antes de colocar a nadie: una pista sobre una persona es muy a menudo la que sitúa a otra.
Anna — una mujer con el pelo negro
Ella no estaba en una esquina
Bella — una mujer con el pelo negro
Ella estaba junto a una alfombra y ella estaba sobre una cama
Cyrus — un hombre con la cabeza calva y barba
Él estaba junto a una silla
Dalia — una mujer con el pelo negro y gafas
Ella estaba en la habitación Cocina y ella estaba en la columna 5
Edison — un hombre con el pelo blanco
Él estaba sobre una alfombra
La víctima, Vidal, es un hombre. No se sabe nada más, y ninguna pista depende de ello.
Lo difícil que es de verdad
Pasos de deducción desde la primera pista hasta el veredicto
14
Pasos antes de poder colocar a alguien con certeza
Antes que nada, cuenta dónde podría estar cada sospechoso si solo lees sus propias pistas:
Anna: 15 casillas posibles
Bella: 2 casillas posibles
Cyrus: 3 casillas posibles
Dalia: una sola casilla; su propia pista lo decide
Edison: 3 casillas posibles
Hasta aquí llega esta página. A partir de ahora el caso es tuyo: el ayudante de pistas del juego explica cada paso siguiente si te atascas, sin revelar la solución.
Este caso tiene exactamente una solución, y se llega a ella solo razonando hacia adelante: nunca hay que adivinar.