«Asesinato en la oscuridad» es un caso de Murdoku de la categoría Casa y hogar: un tablero de 5×5, 4 sospechosos y una víctima. Lee las pistas, averigua dónde estaba cada uno y nombra al sospechoso que se quedó a solas con el cuerpo.
El tablero
El plano tal como te lo entrega el caso: 5×5, de nivel Medio, con 2 habitaciones. Cada una de las 5 personas ocupa su propia fila y su propia columna.
C1
C2
C3
C4
C5
F1
A
S
S
F2
S
C
F3
A
A
A
F4
S
F5
A
S
Plano de «Asesinato en la oscuridad». Las letras marcan los objetos; la leyenda está debajo.
Habitaciones
Habitación infantil — 13 casillas: Alfombra, Silla
Sótano — 12 casillas: Silla, Caja, Alfombra
Objetos del tablero
A Alfombra (se puede estar encima)
S Silla (se puede estar encima)
C Caja (bloquea la casilla)
Los sospechosos y sus pistas
De cada sospechoso tienes lo que recuerdan los testigos. Léelo todo antes de colocar a nadie: una pista sobre una persona es muy a menudo la que sitúa a otra.
Alex — un hombre con el pelo blanco y barba
Él estaba sobre una silla y él estaba junto a una alfombra
Bella — una mujer con el pelo castaño y gafas
Ella estaba junto a una caja y ella estaba sobre una silla
Cyrus — un hombre con la cabeza calva y barba
Él estaba sobre una alfombra
Dylan — un hombre con el pelo castaño y gafas
Él estaba junto a una alfombra y él estaba junto a una silla
La víctima, Vera, es una mujer. No se sabe nada más, y ninguna pista depende de ello.
Lo difícil que es de verdad
Pasos de deducción desde la primera pista hasta el veredicto
12
Pasos antes de poder colocar a alguien con certeza
Antes que nada, cuenta dónde podría estar cada sospechoso si solo lees sus propias pistas:
Alex: 2 casillas posibles
Bella: una sola casilla; su propia pista lo decide
Cyrus: 5 casillas posibles
Dylan: 3 casillas posibles
Hasta aquí llega esta página. A partir de ahora el caso es tuyo: el ayudante de pistas del juego explica cada paso siguiente si te atascas, sin revelar la solución.
Este caso tiene exactamente una solución, y se llega a ella solo razonando hacia adelante: nunca hay que adivinar.